Marte, el Planeta Rojo, podría considerarse una de las grandes obsesiones dentro de la exploración espacial desde que, en julio de 1965, la sonda Mariner 4 consiguió capturar las primeras imágenes del planeta más cercano a nuestro mundo.
Desde varias décadas atrás se había especulado sobre la posibilidad de que existiera vida en Marte, aunque la idea de los famosos extraterrestres “marcianos” siempre ha sido más propia de la ciencia ficción y las producciones de Hollywood, las pruebas que indican que Marte una vez albergo grandes cantidades de agua, alentaron las expectativas de los científicos de hallar indicios que respalden la teoría de que alguna vez Marte albergo formas de vida. El agua, como compuesto vital para el desarrollo de organismos y que ha sido encontrada en glaciares y depósitos subterráneos ha sido uno de los principales argumentos para sostener la idea de que Marte pudo estar habitado alguna vez.
Sin embargo, el artículo de Brian Hynek publicado en la revista estadounidense Nature Geosciencie y citado por el diario español ABC detalla un estudio que se ha realizado en la Polinesia Francesa, cuya arcilla volcánica resulta muy similar a la encontrada en Marte, por lo que probablemente este planeta sufrió de una intensa actividad volcánica, lo cuál habría dificultado el desarrollo de la vida en el planeta más próximo a la Tierra.
Posiblemente el debate sobre la vida en Marte continuará y seguirán las expediciones de la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), al menos para seguir tomando fotografías y recolectando muestras de roca.